Ante el cerco militar y las maniobras provocadoras de la OTAN en el Báltico, Rusia ha advertido por escrito que no dudará en emplear todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, para impedir el aislamiento de Kaliningrado, territorio ruso rodeado por la alianza.
Moscú denuncia que la escalada responde a los intereses del bloque militar al servicio del capital monopolista, que busca estrangular económicamente y cercar estratégicamente a Rusia mediante un bloqueo aéreo y marítimo. El documento advierte de ataques inmediatos contra los centros de decisión de la OTAN si se consuma la agresión.
El Kremlin califica la política europea de peligrosa y temeraria, impulsada por élites irresponsables que juegan con el riesgo de una guerra directa. Recuerda que la defensa del territorio nacional es un derecho recogido en su doctrina.
Fuente de la noticia, varias agencias







































