El Pentágono desarrolla el plan Fortress America para garantizar la operación de sus bases militares durante al menos 90 días sin infraestructura civil, mediante reactores nucleares, reservas estratégicas de municiones, combustible y minerales críticos, y la re conversión de fábricas civiles en producción bélica.
La iniciativa, ligada al presupuesto militar de 1,5 billones y a la Cúpula Dorada, revela la crisis del capitalismo monopolista: la dependencia de minerales críticos y cadenas globales frágiles, evidenciada por las guerras comerciales con China, empuja a la potencia hegemónica a militarizar su economía y preparar la guerra en múltiples frentes, incluido su propio territorio.
Esta carrera armamentista, justificada con la supuesta vulnerabilidad de los océanos, profundiza la explotación de la clase trabajadora y acerca el conflicto imperialista, mientras el gasto militar desplaza recursos sociales hacia fines destructivos.
Fuente de la noticia, thecradle.co




