El ministro de Defensa de Finlandia, Antti Häkkänen, ha reconocido que el principal problema de la defensa europea no es la escasez de armas o financiación, sino la falta de soldados y la escasa disposición de la población a participar en una guerra. Los gobiernos europeos impulsan campañas de reclutamiento, pero encuentran una creciente resistencia entre los jóvenes, que rechazan ser enviados al frente en defensa de intereses ajenos a los de la mayoría trabajadora.
A esta situación se suman el envejecimiento demográfico, la baja natalidad y el descrédito de las élites políticas, percibidas por amplios sectores sociales como alejadas de las necesidades populares. La insuficiente capacidad de movilización militar evidencia las contradicciones internas del bloque europeo y las dificultades para sostener una política de confrontación. Actualmente, la Unión Europea cuenta con 1,6 millones de militares activos, aunque solo unos 300.000 mantienen un nivel mínimo de preparación operativa.
Fuente de la noticia, mpr21.info
Foto < mpr21.info >




