La República Popular China, a través de su portavoz de Exteriores, reiteró su apoyo a la estabilidad y a los derechos legítimos de la República Islámica de Irán ante las amenazas militares de Estados Unidos. Desde Pekín, se subrayó la oposición firme al uso o la amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales y se defendió la resolución pacífica de las controversias.
Mientras Washington, bajo la administración de Donald Trump, ordenó nuevos despliegues militares en la región —incluyendo portaaviones, miles de efectivos y destructores con misiles guiados—, China llamó a la moderación y al diálogo. La portavoz Mao Ning destacó la histórica amistad entre ambos pueblos y reafirmó el respaldo de Pekín a los esfuerzos de Teherán por preservar su estabilidad interna y sus intereses nacionales.
En un contexto de creciente tensión regional, China manifestó su disposición a desempeñar un papel activo en favor de la distensión y las negociaciones multilaterales.
Fuente de la noticia, almanar.com
Foto < almanar.com >




