El despliegue de destructores chinos Tipo 055 y Tipo 052 en el Mar Arábigo para escoltar al buque de inteligencia Ocean 1 evidencia un cambio en la correlación de fuerzas frente a la presión militar de Estados Unidos contra Irán. Mientras Washington mantiene una política de intimidación permanente, el apoyo técnico y estratégico chino fortalece la capacidad defensiva iraní y dificulta cualquier agresión sorpresa.
La vigilancia de movimientos navales estadounidenses, la publicación de imágenes de bases militares en Jordania y la cooperación en sistemas como BeiDou consolidan un entramado tecnológico que reduce la vulnerabilidad iraní. Las mejoras y la posible integración de sistemas similares al Link 17 permiten una respuesta coordinada ante amenazas externas.
Este respaldo demuestra que la hegemonía unilateral encuentra crecientes límites cuando otras potencias apoyan a los países sometidos a sanciones y cercos militares, reforzando un escenario internacional más equilibrado.
Fuente de la noticia, mpr21.info.
Foto < mpr21.info >



