La escalada del imperialismo yanqui contra Irán entra en una nueva fase al exportar su maquinaria de guerra al sur de Europa. El parlamento búlgaro, sumiso a Washington, ha cedido la base de Bezmer para ocho aviones cisterna y 250 soldados estadounidenses, integrándose de facto en la agresión.
Frente a esta provocación, Irán ha advertido con razón que quien presta su territorio al agresor se convierte en cómplice y, por tanto, en objetivo legítimo. Así lo transmitió el canciller Abbas Araghchi a Sofía y lo ratificó la Guardia Revolucionaria.
El Financial Times asegura que Teherán, acosado por la OTAN, amplía su disuasión hacia el Mediterráneo, Chipre y los Balcanes, e incluso contempla golpear los nervios del capital financiero cortando cables en Ormuz. Es la respuesta inevitable de un pueblo que defiende su soberanía frente al chantaje militar y económico del bloque imperialista.
Fuente de la noticia, Financial Times.com




