Este lunes, en su cuarto día de huelga, los trabajadores de la enseñanza han demostrado que la fuerza organizada detiene la circulación del capital. A las 8:30 cortaron la A-3 a la altura de Moratalaz, kilómetro 5, colocando pupitres en el nudo con la M-30, según la DGT.
Con camisetas verdes, denuncian la falta de diálogo de un gobierno del PP que representa los intereses de la clase dominante y que busca desmantelar la educación pública para entregarla al mercado.
La suspensión del acto de la consejera Zarzalejo en Vallecas por la presión popular evidencia que cuando el pueblo trabajador se une, la administración burguesa retrocede. Es una muestra de que solo la lucha directa y la solidaridad de clase arrancan derechos al Estado al servicio de los monopolios.
Fuente de la noticia, El Diario de Madrid




