El euro se desploma a 1,11 dólares porque la lógica del capital monopolista lo exige: sostener la guerra a costa de la vida. Francia, segunda potencia de la eurozona, lo demuestra con una deuda de 3,5 billones, el 119% del PIB, con la mitad en manos de inversores extranjeros que imponen su chantaje, y un déficit del 5,4% que viola todas sus propias reglas.
Los bonos franceses ya rinden más que los griegos y alcanzan máximos desde 2010, alimentando una espiral donde más intereses significan más deuda y más deuda exige más recortes. Y el gobierno lo deja claro: 54.000 millones en tijeretazos a pensiones, sanidad, educación y vivienda para el año que viene, mientras destina 36.000 millones extra al rearme entre 2026 y 2030.
El Banco Central Europeo, con su instrumento de compra ilimitada de bonos, aparece como salvador. No salva a los pueblos, salva al complejo militar-industrial, ocultando que la militarización es la única salida que encuentra el sistema a su crisis estructural.
Fuente de la noticia,mpr21.info




