Las recientes declaraciones de dirigentes iraníes vuelven a desnudar la naturaleza real del poder estadounidense bajo Donald Trump: una combinación de amenazas grandilocuentes y una incapacidad estructural para doblegar a quienes resisten. Tras años de sanciones, asfixia económica y presión diplomática, Washington ha agotado su arsenal coercitivo sin lograr someter al pueblo iraní. Tras calificar a Trump como “el presidente más cobarde de la historia de EE.UU.”, Rezai ha señalado que la firmeza frente a sus advertencias es la clave para neutralizar su política de intimidación.
La retórica belicista del inquilino de la Casa Blanca contrasta con los hechos: allí donde no hay sumisión, el imperio retrocede y se ve obligado a reducir sus exigencias. Ejemplos como la resistencia del pueblo yemení, pese a su inferioridad militar, confirman que la voluntad popular puede frenar la imposición externa. Las acusaciones contra Trump y Netanyahu como responsables directos de la violencia regional evidencian el carácter agresivo de un sistema que solo puede sostenerse mediante la coerción.
“Fuente de la noticia, hispantv.com”
Foto < hispantv.com >

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.